Negreoblanco

Roberto Escoda. El presente del pintor

Por Jaume Martínez
Edición: Priscila Alegre



Fundirse con la naturaleza, como las abejas obreras cuando construyen los panales de cera, como el fuerte viento del norte cuando ensordece el murmullo o las gotas de lluvia vaporizan la esencia de la tierra.

La plumilla se apoya sobre el papel, se desliza una gota de tinta y un imperceptible desplazamiento de la mano dibuja una pequeña raya negra. El gesto repite la acción una vez tras otra, recorriendo la superficie con la cadencia de un tiempo dilatado.

Negro y blanco, negro y blanco van trazando las formas de la memoria, nudos, huecos, pliegos y sinuosas protuberancias conforman el olivo que durante tantos años ha ido desdibujando, porque con cada obra Roberto Escoda va deshojando el paisaje para aislar el tronco y va decolorando las cortezas para reducirlas a un solo tono.

Como las abejas moldean la cera para formar las celdas del panal, la tinta china se extiende por el papel moldeando la arrugas de cada dibujo, ensordeciendo el murmullo y vaporizando la esencia, fundiéndose con la naturaleza en negro y blanco.






Roberto Escoda. El present del pintor


Exposició
Roberto Escoda. El present del pintor
Museu d'Art Modern de Tarragona
De l'11 de maig al 2 de juliol de 2017




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