Pirinexus

La ruta natural cicloturística

Per Roman Aixendri
Vídeo: Andrei Moldovan
Edición: Priscila Alegre



La bicicleta es un vehículo que desprende una estela de renacentismo allá por donde pasa. No porque Leonardo da Vinci la diseñara, sino porque desde hace unos años el cicloturismo se ha ido transformando en una práctica cada vez más extendida. La bicicleta que, con la democratización de los vehículos a motor, perdió fuerza durante la segunda mitad del siglo XX, vuelve desde hace unos cuantos años a reclamar su espacio.

Alfred Jarry, a principios del siglo XX, ya escribió sobre la importancia de la bicicleta. En tono irónico predicaba la necesidad de velocidad del ser humano industrializado. Y este vehículo de tracción animal suponía un adelanto respecto al andar. Después ya llegarían los coches, todavía más rápidos. La velocidad se imponía y el mundo se hacía cada vez más pequeño. Las distancias se acortaban. La lentitud empezaba a estar mal vista.

Un siglo más tarde, la aceleración de la vida cotidiana y el exceso de coches turismos son tales que se antoja cada vez más necesario un regreso a la bicicleta. De tracción animal ofrece una velocidad suficiente y necesaria


para disfrutar del paisaje. Es éste un vehículo que nos permite hacer parada y exponernos al entorno. Que mantiene comunicados a aquellos iguales que se encuentran en las diferentes rutas cicloturísticas y que se van consolidando en todo el mundo.

Pirinexus hace patente la apuesta mundial por la bicicleta como medio de transporte rítmico y experiencial. Pirinexus es una ruta circular que une el sur de Francia con las comarcas gerundenses. Pedalear es cada vez más necesario para escapar del vértigo. Y ahora tenemos una buena posibilidad en Cataluña de regresar a los ideales del maestro Da Vinci. Más de 350 kilómetros de recorrido totalmente preparados para el goce ocioso de aquél al que le guste transportarse a sí mismo. Fuerza centrífuga que nos impulsa una y otra vez a descubrir cadencias de pedaleo que nos llevaran por parajes casi imposibles.

Voló, Palafrugell, Olot, Arles y toda una serie de pueblos nos ofrecerán servicios y alojamientos especializados y adecuados para satisfacer el hecho viajero de cariz cicloturístico. Caminos que se harán al pedalear y que dejarán atrás centenares de historias sobre ruedas.



Girona

Bicicleta Girona Pirinexus












Más routecru


Mas del Joncar, tiempo al tiempo

Marismas del Empordà